| La pintura suele ser el revestimiento estrella de los hogares. Sin embargo, existe una estancia que siempre ha marcado la diferencia en cuanto a las paredes que la conforman: el cuarto de baño. Nuestra mente camina por el pasado de su ambiente más repetido, aquel en el que el sempiterno azulejo impone su dominio, viéndose alterado en ocasiones por una cenefa estrecha, encargada de romper el monotono, pero no de arrancar una sonrisa al ambiente.
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