| Entre finales del siglo XIX y principios del XX tuvo lugar un curioso éxodo. Gente procedente de metrópolis imperialistas se mudaba a las colonias anexadas tras las luchas expansionistas. La búsqueda de recursos naturales más allá de las fronteras de determinados países, provocó un importante traslado de europeos a los terrenos conquistados, instaurando la convivencia de lo autóctono con lo urbano. Fue así como se mezclaron costumbres españolas con latinoamericanas, y francesas e inglesas con asiáticas.
|