| La buena decoración no sólo es cuestión de economía, sino de intución. Tener un estupendo presupuesto no es garantía de un excelente interiorismo, por eso muchas veces apreciamos más una estética que es fruto de la inventiva, que aquella que imponen los ambientes prefijados de los catálogos. El cabecero de la cama es una pieza clave dentro del dormitorio, y si nos implicamos de lleno en la creación y ornamentación del mismo, el resultado final nos enorgullece todavía más.
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